Cómo inculcar hábitos saludables en los más pequeños de la casa

El Día del Niño se celebra todos los años el 20 de noviembre. Los más pequeños también tienen que decir mucho sobre su alimentación y ese interés, precisamente, se puede aprovechar para fomentar una dieta saludable y al mismo tiempo rica.

El próximo 20 de noviembre se celebra el Día del Niño, una oportunidad de oro para recordar lo importante que es la alimentación de los más pequeños de la casa. Y es que estos, pese a que pueda parecer lo contrario, tienen mucho que decir en este aspecto. No en vano, los niños tienen un gran poder de convicción y persuasión, y pueden ser realmente insistentes cuando se les mete algo entre ceja y ceja. Es lo que se conoce, en términos de marketing, como ‘pester power’.

Tener en cuenta lo que dicen (o piden) los niños no es asunto menor. Un estudio de la agencia australiana Warc, de hecho, evidencia que un 85% de los padres entrevistados dice escuchar siempre la opinión de sus hijos antes de tomar una decisión que los afecte. Y sucede en ámbitos como en las decisiones del hogar, pero también en campos como la nutrición.

Al mismo tiempo, el interés de los niños por la alimentación puede ser aprovechado por los padres para, precisamente, fomentar hábitos saludables que perduren y los acompañen hasta la etapa adulta. Algunos hábitos son de sobra conocidos: comer de forma sana y equilibrada; tener buenas costumbres al comer (por ejemplo, no saltarse ninguna comida, como el desayuno); beber agua; hacer ejercicio físico; o tener hábitos de higiene correctos, entre otros.

Entre estos parámetros a seguir, ya se sabe la importancia que tienen los cereales en la dieta de los pequeños. Y, si hablamos de cereales, hablamos, en parte, de pan. Si tienes una panadería, cafetería u horno ya sabrás que las masas congeladas permiten que tengas pan precocido a tu disposición de forma rápida, sencilla y rentable. El pan con leche suave es un alimento que puedes incorporar especialmente idóneo para los más pequeños, pero también otras novedades como el tiernecito, un panecillo muy fácil de comer gracias a su textura suave, ligera y esponjosa, o el pan bombón, tan tierno como delicioso. 

¿Y qué hay de los dulces? Hablábamos al principio del poder de decisión que tienen sobre las compras. Y a los niños, es indudable, también les llama mucho la atención el dulce. ¿Encaja eso con unos hábitos saludables? Pues bien: las voces expertas señalan que hay que consumir todo con moderación, pero que no beneficia demonizar los dulces o vetarlos completamente de la dieta, ni de la de un adulto, ni de la de un niño.

Llenar la vida de prohibiciones, aseguran también los expertos, puede llevar a un trastorno de la alimentación e incluso generar mucho sufrimiento. Aunque es cierto que no conviene abusar de ciertos productos, normalizar su consumo, “darse el gusto” de vez en cuando, es incluso positivo.

Además del pan precocido congelado más ideal para los pequeños, hay otros alimentos con los que puedes contar para saciar estos pequeños caprichos. Entre los productos de panadería congelados que puedes adquirir dispones de una gran variedad de alternativas de bollería: croissants, napolitanas, mini muffins…

Ante la proximidad del 20 de noviembre, y el Día del Niño, no está de más poner el foco en sus necesidades, sí, pero también en sus apetitos.

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