Dale la vuelta al Blue Monday con bollería que levanta el ánimo (y las ventas)

Pequeños caprichos, mensajes positivos en la vitrina o promociones especiales. Exploramos estas y otras estrategias para aprovechar el Blue Monday. ¡Apunta!

¿Sabías que el tercer lunes de enero ostenta el título de “más deprimente del año”? La combinación de factores como el clima invernal o el regreso a la rutina tras las fiestas navideñas generan un cóctel emocional que afecta al ánimo de muchas personas. Aunque el concepto no cuenta con consenso científico, sí es cierto que se erige como un recordatorio de la importancia de cuidar la salud emocional y buscar pequeños gestos de bienestar. Y aquí es donde la bollería, precisamente, puede jugar un papel inesperado: no sólo como un capricho, sino como una herramienta para levantar el ánimo en panaderías, cafeterías u hornos.

La primera clave está en la presentación. Una vitrina atractiva, con colores vivos y formatos pequeños puede estimular la vista y despertar la curiosidad de los clientes. Según expertos en marketing sensorial, esto tiene todo el sentido del mundo, ya que los colores cálidos y pasteles generan sensaciones de bienestar y cercanía mientras que los formatos individuales invitan al disfrute sin excesos. Productos como el Surtido de Mini Danesas, el Hoops Party, la Trenza de Crema o la Trenza de Crema y Yema, con los que puedes contar gracias a las masas congeladas, lo demuestran. También tienes otras piezas icónicas y reconfortantes que nunca fallan, como el Mini Croissant Recto de Margarina, el Croissant Artesanito de Manteca o la Mini Napolitana de Crema de Chocolate.

Otro factor importante es la creatividad en los mensajes. Pequeños letreros con frases optimistas o divertidas, junto a la bollería, pueden tener un efecto psicológico sorprendente e incrementar la percepción de satisfacción en los consumidores. Propuestas sencillas como “Hoy es Blue Monday, pero un café y una trenza lo arreglan todo”, “¿Un lunes gris? Un dulce lo convertirá en un poco más brillante” o “El Blue Monday no es rival para nuestro Muffin Caramel Biscuit” marcan la diferencia.

Además de lo anterior, también puedes ofrecer promociones especiales (como un mini pack “anticrisis emocional” con un café y un croissant, o surtido de mini bollería a precio reducido). Asegúrate también de que el ambiente de tu local sea acogedor, con un aroma inconfundible a bollería horneada y música relajante. Puedes hacerte eco de todo esto a través de tus redes sociales, mostrando cómo una sencilla combinación de productos pueden alegrar el Blue Monday.

Aprovechar estas fechas tan emocionales también implica entender al cliente y su contexto. Enero es un mes de propósitos y retorno a la rutina, por lo que un guiño al bienestar emocional puede generar un vínculo más fuerte. Al final, no se trata solo de vender un producto, sino de ofrecer un momento de confort y placer consciente. La bollería, bien presentada y acompañada de detalles positivos, puede ser un pequeño refugio en medio de la rutina invernal.


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