Pepitos: ideas de decoración y preparación para aumentar su valor en carta
El Pepito Azucarado es un producto que llega pisando fuerte. Pero no solo hay que concederle importancia a la pieza en sí: todo lo que se puede hacer a su alrededor sirve para elevar el ticket medio y enamorar a la clientela. Te contamos más.
En hostelería no siempre es necesario incorporar elaboraciones complejas para sorprender al cliente. A menudo, la diferencia está en los detalles. La presentación, la decoración y la forma de servir un producto es lo que marca la diferencia, y puede transformar una propuesta sencilla en una opción más atractiva e incluso aumentar el ticket medio.
El Pepito Azucarado, que puedes incorporar a tu negocio gracias a las masas congeladas, es un buen ejemplo de ello. Se trata de un formato muy conocido por el consumidor que resulta, además, versátil y fácil de integrar en distintos momentos de consumo a lo largo del día. Su superficie azucarada llama la atención, y su masa, tierna todo el día, garantiza que sea un éxito de ventas. Es la base perfecta para rellenar y decorar, permitiendo múltiples combinaciones, y una solución que en apenas unos minutos está descongelada y lista para personalizar.
Sirve perfectamente en cafeterías y panaderías con expositor y en restaurantes con carta de bocadillos o menú de mediodía como postre. Su potencial, eso sí, va mucho más allá de estas posibilidades, y con pequeños cambios en la presentación, puede consolidarse como una propuesta más actual, visual y, sobre todo, apetecible
¡Te contamos más!
La importancia de la primera impresión
Antes de probar un producto, el cliente lo ve. Por eso un pepito bien presentado transmite cuidado, calidad y valor añadido. El objetivo no es complicar tu operativa (¡todo lo contrario!), sino conseguir que el producto destaque mediante recursos sencillos.
Por ejemplo:
- Juega con la altura y el volumen. Una de las formas más eficaces de mejorar la presentación de una pieza es darle protagonismo. Si haces que los ingredientes sobresalgan ligeramente en la superficie del pepito generarán una percepción más abundante y atractiva.
- Incorpora acabados que aporten valor. Elementos como la crema, la nata, el chocolate, las frutas u otros toppings pueden transformar visualmente el resultado final. Además de aportar color y contraste, estos alimentos ayudan a comunicar una propuesta más elaborada y actual.
- Prueba con cortes y presentaciones diferentes. El modo de servir el pepito también influye en la percepción del cliente. Puedes presentarlo entero para transmitir contundencia y generosidad, o en diagonal para facilitar el consumo y mostrar el interior.
Inspiración visual para nuevas propuestas
Para facilitar la puesta en práctica, te traemos algunos vídeos explicativos. Más allá de servir como inspiración (que también), estos ejemplos ponen de manifiesto que la diferenciación no siempre requiere procesos complejos. A menudo, basta con cuidar la ejecución y la presentación para ofrecer una propuesta más atractiva para el consumidor.
¿Lo pruebas en tu establecimiento?
- Pepito Azucarado de Pistacho con crema de pistacho de relleno y en la superficie, y pistachos enteros y troceados por encima.
- Pepito Azucarado flambeado. Se le añade almíbar con unas gotas de licor en el interior y yema pastelera por encima. Después, azúcar, y ¡a flambear! Por último, se recomienda decorar con brillo de gelatina.
- Pepito Azucarado de Chocolate Bombón. Se pone crema pastelera de relleno, y luego de chocolate en la superficie. Se añade bombón de chocolate troceado y rallado de chocolate negro como guinda del pastel.
- Pepito Azucarado con Frutas Silvestres. Dentro se coloca crema pastelera y un poco de azúcar y se flambea. Se incorpora, además, yema pastelera. En la superficie se utiliza también yema pastelera y luego frutas, como fresas cortadas o frutas del bosque. Por último, se remata con brillo de gelatina y rallado de chocolate negro.
- Pepito Azucarado de Bombón Blanco. Dentro se distribuye crema de chocolate y lascas de coco. Por encima, más crema de chocolate y bombón blanco troceado. Y voilà!
- Pepito Azucarado con Nubes & Caramelo. Después de poner yema pastelera en el interior, y crema de chocolate por encima, se agregan mini nubes y bolitas de caramelo.
- Pepito Azucarado Doble Rallado. Crema de chocolate en el interior, y rallado de chocolate blanco y negro por encima… ¿quién da más?
Consejos prácticos para aumentar el valor percibido del pepito
Recapitulamos algunos tips que te pueden ser muy útiles:
- No tengas miedo de apostar por ingredientes vistosos. Como te hemos dicho antes, los elementos visibles generan mayor apetencia y transmiten, además, sensación de calidad, ¡úsalos!
- Añade un toque final distintivo. Un toque dulce en la superficie aporta personalidad sin incrementar significativamente el coste.
- Aprovecha los colores. Combinar ingredientes de diferentes tonalidades ayuda a crear una presentación más llamativa en el expositor.
- Utiliza soportes adecuados. Tablas, bandejas o papeles de presentación pueden reforzar la imagen del producto.
- Renueva algunas propuestas según la temporada. Introducir ingredientes estacionales ayuda a mantener el interés del cliente habitual.
- Haz fotografía de tus mejores propuestas. Las imágenes pueden utilizarse tanto en carta como en redes sociales para impulsar las ventas.
En un mercado donde la imagen tiene cada vez más peso en la decisión de compra, cuidar la presentación del pepito puede convertirse en una herramienta sencilla y rentable para diferenciar la oferta. Con pequeños cambios en el montaje y la decoración es posible aumentar el valor percibido del producto, potenciar de forma positiva la experiencia del cliente y generar nuevas oportunidades de venta a partir de una pieza ya conocida y apreciada por el consumidor.
¡Prueba los pepitos!
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