Este pepito destaca por su acabado azucarado, que potencia su sabor y refuerza su atractivo visual. Su formato alargado y su aspecto tradicional lo convierten en una base ideal para crear propuestas personalizadas, mientras que su masa se mantiene tierna durante todo el día para garantizar una experiencia de consumo agradable.
Su acabado descongelar y listo, permite crear de forma rápida propuestas atractivas y personalizadas con cremas untables, pistacho, chocolate, frutas frescas, cheesecake, toppings crujientes o combinaciones de temporada.
Una opción versátil que aporta creatividad, diferenciación y valor añadido a la oferta de desayunos, brunchs, meriendas y momentos de consumo por impulso.